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Renaissance, Johor Bahru (Español)

Excelente Servicio que supera a las mejores marcas hoteleras

En Johor Bahru, ciudad situada en el extremo sur de Malasia justo al otro lado del estrecho de Singapur, podemos encontrar un increíble hotel de nueva construcción, ideal tanto para vacaciones como para viajes de negocios.

Este nuevo hotel, construido hace seis meses, pertenece a la cadena Renaissance del grupo Marriott y cuenta con 272 habitaciones Delux, 48 habitaciones de Club, 8 habitaciones con vistas a la piscina, 19 Junior Suites and 1 Suite presidencial. Podría decirse que este número de habitaciones es ideal ya que normalmente no me gusta hospedarme en hoteles de más de 400 habitaciones. Si el café del vestíbulo alberga demasiados huéspedes, además de ruidoso se vuelve caótico teniendo que esperar turno para una mesa y agotándose la comida rápidamente. Sin embargo nada de esto ocurre en este hotel.

El hotel está situado en Permas Jaya, a mitad de camino entre la ciudad de Johor Bahru y el centro portuario e industrial de Pasir Gudang. En cuanto a distancia, el hotel está en coche a solo 15-20 minutos del Checkpoint de Malasia o de la ciudad de Johor Bahru y a 10 minutos de la autopista Norte-Sur (autopista principal de Malasia que recorre todo el país hasta Tailandia).

Además, el hotel está ubicado justo al lado de una pequeña autopista (diferente a la autopista Norte-Sur) que le conecta con Pasir Gudang en 15 minutos. El hotel que a pesar de esta ubicación no es ruidoso y es perfecto para personas en viaje de negocios que necesiten desplazarse a Pasir Gudang ya que pueden estar de vuelta en tan solo 15 minutos. Justo al lado del hotel hay una gasolinera muy útil para personas en viaje de negocios que no estén familiarizadas con el área ya que teniendo una gasolinera al lado no tienen que buscar otra. Esto también es muy útil para turistas recorriendo Malasia en coche que pueden llenar el depósito antes de empezar el viaje y así no perder tiempo. Detrás del hotel hay varios comercios familiares donde se puede encontrar sitios con comida local barata, pastelerías, lavaderos de coches, un McDonald’s, establecimientos de masajes normales y de “otro estilo”, DVDs piratas y restaurantes japoneses baratos. También encontré un restaurante italiano de medio precio y un par de pubs irlandeses. Más allá de estos comercios locales, como a 15 minutos andando desde el hotel hay un centro comercial de una planta equipado con aire acondicionado, el Aeon Mall. Éste es un centro comercial común donde se puede encontrar servicios como farmacias, quioscos, un supermercado, sitios de comida rápida, restaurantes de precio medio, un centro de comida local y tiendas de ropa. Así que si te hospedas en el Renaissance no te va a faltar de nada gracias a que en los alrededores se puede encontrar un poco de todo.

Este hotel también cuenta con el típico lobby café (Café BDL), obligado en este tipo de establecimientos, donde se sirven desayunos además de comidas y cenas a elegir entre buffet o a la carta, con un restaurante chino llamado Wan Li disponible para comidas y cenas y con un The Chocolate Cake Company.

Durante mi estancia mi habitación estuvo impecable, lo que fue un alivio porque la limpieza de los hoteles en Malasia no alcanza los estándares internacionales, especialmente en ciudades de segundo nivel como es el caso de Johor Bahru. Sin embargo, el Reinassance definitivamente si los alcanza y mis sábanas olían a recién lavado. Las habitaciones delux sin ser particularmente espaciosas son aceptables, los baños cuentan con ducha en lugar de bañera y con artículos de aseo “Tokyo Milk” que huelen genial y la televisión ofrece más de 20 canales, la mayoría canales libres de Singapur y Malasia. La cama de plumas, firme aunque suave al tacto, es la mejor que me he encontrado (superando incluso a la del Sofitel) y tiene un inteligente sistema de iluminación bajo las mesillas de noche.

El hotel sirve un suntuoso desayuno que definitivamente alcanza el nivel encontrado en los hoteles de marca internacional de cualquier capital. Este desayuno aparte de ofrecer los productos occidentales básicos como salchichas, jamón y huevos, también tiene un mostrador de pan con todo tipo de pan y bollería, un “dim sum” (un sitio donde se puede ver como preparan la sopa de noodles) que ofrece noodles y arroz frito además de algún plato chino como pescado al jengibre. Este desayuno ofrece incluso pizza o Nasi Lemak (plato típico local que consiste en arroz de coco) y lo que es más, hay batidos frescos justo a la entrada lo que es una ventaja sobre otros hoteles.

El servicio en este hotel realmente supera a algunos hoteles de cadenas importantes como Ritz Carlton, Mandarin Oriental o Peninsula. El personal además de tener un buen inglés lo que no es habitual en ciudades malayas de segundo nivel, es agradable y dispuesto y todo el mundo te saluda. Una forma de decidir si el hotel está bien gestionado es por ejemplo analizando el personal de más bajo rango porque estos realizan las actividades que requieren más esfuerzo físico y que no suelen ser las mejores pagadas. En este hotel los porteros son siempre amables y dispuestos a abrirte la puerta. He visto porteros de importantes cadenas internacionales mencionadas anteriormente, fingiendo no ver a los huéspedes o estar mirando abatidos mientras los huéspedes cruzan la puerta. Así que es muy buena señal cuando los trabajadores de rangos inferiores parecen felices desempeñando sus trabajos.

El personal es comprensivo, flexible y definitivamente se esfuerza por hacer que tu estancia sea agradable. Esto lo pude observar y sentir por ejemplo en el desayuno. El servicio cuenta con un tostador (del tipo donde las tostadas van girando por una cinta) y con un horno así que tuve dudas de que usar para calentar mis madalenas y bollos hasta que una camarera se acercó rápidamente para ofrecerme atentamente su ayuda e indicándome que usara el horno. Cuando no pudo abrirlo, se ofreció inmediatamente a calentar las cosas en el microondas. Cuando volví a la mesa, los bollos recién calentados ya estaban allí. También lo pude observar cuando llamé tarde en la noche al servicio de habitaciones porque quería usar wifi y tenía que bajar a recepción para darme de alta en el plan Marriott Rewards. Cuando les expliqué que era tarde y que no me apetecía bajar al vestíbulo me dieron la opción de usar el wifi de pago ofreciéndome cancelar el cargo en el momento del pago de la cuenta y cuando al final antes de dejar el hotel, le pregunté al chico de recepción si me podían activar la tarjeta del ascensor para tener acceso al salón e ir a tomar la última taza de té antes de emprender de nuevo mi camino.

Un área que se puede mejorar es por ejemplo en las comidas ofrecidas en el club lounge porque aunque ofrecen sándwiches, medias noches y sopa, el resto de la comida cocinada es frita (alitas de pollo, rollitos de primavera y huevo, arroz frito) sin nada en el menú que sea a la plancha o cocido. De todas formas, a este club lounge se puede subir también por la tardes entre semana ya que ofrece un sencillo té de tarde con pastelitos y galletas en un ambiente muy tranquilo ya que la mayoría de la gente está fuera trabajando. Es genial encontrar un sitio tranquilo donde tomar una taza de té.

Personalmente, clasificaría el servicio de este hotel entre las primeras posiciones igualado con el servicio del famoso Shangri-la. En general ésta ha sido mi mejor experiencia hotelera junto con la vivida en el Shangri-la de Jakarta.